viernes, 23 de enero de 2015

ENTREVISTA A FRANCISCO JAVIER GARCIA CARRERO



Francisco Javier García Carrero, habla de su próximo libro.









                                                                                    Poeta, Juan Ramos                                                                                                                


Francisco Javier García, cronista oficial, presentará su sexta monografía, un trabajo centrado en Arroyo de la Luz en el siglo XX
NOTICIA DE LOLI HIGUERO



GENTE CERCANA 'Decidí contar la otra parte de la historia que nunca nos habían contado' Francisco Javier García, cronista oficial, presentará su sexta monografía, un trabajo centrado en Arroyo de la Luz en el siglo XX NOTICIA DE LOLI HIGUERO El arroyano Francisco Javier García Carrero ha sido nombrado recientemente cronista oficial de Arroyo, como reconocimiento a su amor y dedicación por su pueblo. Es doctor en Historia y Premio Extraordinario de Doctorado. En la actualidad reside en Badajoz donde ejerce como jefe de estudios y profesor de Historia de España en el I.E.S Bioclimático. En breve verá la luz el que será su sexta monografía, un trabajo centrado exclusivamente en, Arroyo de la Luz, a lo largo del siglo XX, que llevará por título 'Arroyo, mi caro Arroyo (Juan Ramos Aparicio, un pueblo, un maestro, un poeta)'. ¿Qué supone para usted ser reconocido como cronista oficial de Arroyo? Pues la verdad que lo único que puede sentir una persona que es nombrada cronista de su pueblo es orgullo por el trabajo realizado. Si además el reconocimiento viene otorgado por unanimidad de todas las fuerzas políticas democráticas presentes en el consistorio, el orgullo y la gratitud es doble. Un reconocimiento unánime en estos tiempos no es fácil de lograr por lo que yo estaré siempre agradecido a toda la corporación municipal y, evidentemente, a los que realizaron la propuesta al Ayuntamiento y que son todos los integrantes del Ateneo de Arroyo de la Luz. ¿Cree que conocen los arroyanos la historia de su pueblo? Yo creo que hay de todo, existen algunos que creen saber mucho más de lo que realmente saben y otros, en cambio, muchos más modestos, saben mucha más historia de su pueblo de lo que afirman. Lo que sí existen son errores históricos que se han transmitidos de abuelos a padres, y de padres a hijos. Historias que se repiten sin fundamento alguno y ajeno por completo a la verdad histórica. El error que más me llama la atención es cuando se afirma taxativamente una y otra vez que el origen de nuestro Día de la Luz está en relación con el resultado de la Batalla del Pozo de las Matanzas, allá en la Edad Media. La verdad es que cada vez que escucho esto, y sucede año tras año cuando se acerca la fiesta, me deja de piedra. ¿Arroyo esconde aún, bajo su criterio, tesoros ocultos? Todos los pueblos tienen sus "tesoros" ocultos. Pasajes de la historia que por lo que fuere se han perdido en la nebulosa de los tiempos. Generalmente cuando esto sucede es por algún motivo, a veces poco honorables y otras veces por pura desidia. Algunos aspectos de la historia local que habrá que ir desentrañando es la participación de los arroyanos en la gran empresa americana durante la Edad Moderna y, por otro lado, la importancia judía de Arroyo antes de la expulsión de 1492 y lo judaizante después de esa fecha, y los problemas con la Inquisición que tuvieron algunos de sus vecinos. ¿Cuál ha sido la relevancia y el aporte de la historia antigua en Arroyo? Arroyo del Puerco, que es como se ha llamado a nuestro pueblo la mayor parte de su historia, varios siglos, ya que como Arroyo de la Luz no llevamos ni cien años, ha sido siempre una de las principales villas de la provincia de Extremadura primero y de la de Cáceres después. En la provincia cacereña ha sido una de las localidades más pobladas demográficamente hablando. Esa importancia poblacional y lo bien posicionados al poder político que siempre estuvo ha permitido que dispongamos de numerosos "tesoros", quizás poco valorados por los propios arroyanos, pero que son de trascendencia nacional. Me refiero, lógicamente al Retablo de Luis de Morales, que es una joya de difícil comparación en toda región e incluso en toda España. ¿Qué importancia tiene en la actualidad la memoria histórica? Los que han seguido mi producción bibliográfica saben que fui el primero que se atrevió a realizar un trabajo de estas características centrado en lo que comúnmente se conoce como memoria histórica. No dejaba de ser una de esas historias que a pesar del poco tiempo transcurrido muchos querían dejar en el olvido. Yo, en cambio, creía que había que contar también "la otra parte de la historia que nunca nos habían contado", y eso fue lo que hice. Primero con un pequeño opúsculo del que hubo que realizar dos ediciones, dado el éxito del trabajo y posteriormente un estudio de mayor enjundia que ampliaba todo lo que únicamente se apuntó en el primero. De cualquier forma, es un tema en absoluto agotado y que yo siempre estaré dispuesto a investigar como cualquier otra etapa histórica, y de hecho, ahí continuo. ¿Cuál de sus cinco libros le ha aportado más a nivel personal? El tema de los libros es como los hijos, ¿A quién quieres más?, pues a todos por igual. De todos te sientes especialmente orgulloso por alguna cuestión particular. El primero porque fue el primero; el segundo porque conseguí que se pusiera en valor, con calle incluida, a un personaje que estaba a punto de ser olvidado por casi todos (Juan Luis Cordero); el tercero, el de Otra historia recuperada, porque no te puedes ni imaginar la de personas que me han dado las gracias porque escribiera esta "historia oculta" que nadie se atrevía a contar; el cuarto, el de Gómez Cantos, porque ha tenido una dimensión nacional y se agotó casi sin darnos cuenta. Probablemente, y si el ayuntamiento arroyano está interesado, podríamos hacer una edición ampliada que patrocinara la editorial de mi pueblo. Y el quinto, y último hasta la fecha, porque he visto a otra familia feliz, una nueva historia que he rescatado, y eso creo que es lo más importante, hacer feliz a las personas. Su último trabajo publicado recientemente ha sido 'Cartas y diario desde las cárceles franquistas en Extremadura'. (Consejo de guerra y fusilamiento de José Vera Murillo). ¿Qué nos puede contar sobre este trabajo? El libro tiene como punto de partida un trabajo de investigación que todos los años solicito a mis alumnos de segundo de Bachillerato en el I.E.S. Bioclimático de Badajoz. Aquel año una de mis alumnas, Isabel Holguera, presentó un estudio de recuperación de la memoria que consideré excepcional. Y, a partir de ahí, con la connivencia de la familia hemos podido recuperar la mayor parte de la peripecia vital de este extremeño que como otros miles acabaron desgraciadamente delante de un pelotón de fusilamiento. ¿Cómo definiría a su protagonista? José Vera Murillo fue un autodidacta, preocupado por el progreso material de sus semejantes y especialmente sensibilizado por la educación, entendida como cultura, de sus hijos. Para él la importancia de la escuela, los maestros, la enseñanza en general era básica. Había analizado su pueblo, Campillo de Llerena, y era consciente que en el analfabetismo era donde los "poderosos" tenían su gran filón para mantener privilegios seculares. José no estaba dispuesto a que sus hijos pasaran por esa situación de penuria cultural, de ahí las peticiones, ruegos, que hace a su esposa e hijos para que estudiaran y se formaran y que sirvieran para algo más que ser "unos mandados", como él mismo afirmó en su correspondencia. Sin duda lo más impresionante de este trabajo son las cartas y el diario de José Vera a su familia. ¿Qué destacaría de esta documentación? En este trabajo es evidente que el repertorio epistolar es básico para entender lo que está sucediendo. Las cartas, que eran todas visadas por la censura, trataban de congraciarse con sus verdugos, de ahí que siempre se deslizan palabras de apoyo y reconocimiento hacia el vencedor de la guerra, situación perfectamente comprensible y que hemos visto en otras muchas y que tratan de ser esperanzadoras hacia la familia que las recibe. Otra cosa son ya las cartas de despedida, en las que el desgarro ante la "muerte anunciada", les provocaba una pena de tal intensidad al que las leía que muchos de estos familiares eran incapaces de concluirlas. El diario, en cambio, que no iba a ser leído por los verdugos y no tenía, por consiguiente que pasar censura alguna, es donde el preso se explaya con total naturalidad. Te cuenta las cosas que le han sucedido en su periplo carcelario, las personas que le han visitado, los que le han maltratado y sus últimos deseos. Además, en este caso, la peripecia de sacar esos documentos en el forro de los zapatos de otro preso, es casi un argumento de película. ¿Cree que el caso de José Vera es similar a lo ocurrido con algunos arroyanos por aquellos tiempos? Como sabemos Arroyo también tuvo que pagar su deuda de sangre. Al margen de los que fueron "paseados" de manera inmisericorde, un número importante también sufrió penas de prisión que acabaron con la vida de más de una docena de ellos. La situación era muy similar para todos ellos. Estancia en cárceles hacinadas de presos, insalubres y con una alimentación pésima. De algunos de ellos hemos encontrado sus cartas de despedida, misivas que sin llegar a la extensión de las de José Vera son igualmente desgarradoras, ya que estaban escritas instantes antes de ser ejecutados (Luis Lozano Mendo). Sabemos que alguno de ellos, Luis Santano Javato, que fue el arroyano que más tiempo estuvo en la cárcel antes de ser ejecutado, envió un buen puñado de cartas a su familia que no se han conservado. Como profesor de instituto, ha visto pasar varias generaciones, ¿cómo ha evolucionado la juventud en estos años? La juventud creo que ha sido siempre igual, lo que ha cambiado, y mucho, ha sido la educación. No es ni parecido la que yo recibí en el Instituto Luis de Morales de mi pueblo, de la que yo imparto actualmente. Aunque únicamente sea por la incorporación masiva de las nuevas tecnologías al aula, todo ha cambiado. Creo que lo importante es hacer partícipe de la enseñanza a tus alumnos y que observen que su trabajo sirve para algo más que la obtención de conocimientos, aún reconociendo la importancia del saber, como sucedió con esta alumna mía que está orgullosa de lo que ha logrado para su familia. Y no es para menos, a partir de ahí, profesores y alumnos sentirán orgullo por esta profesión y transmitiremos valores que van más allá de la pura enseñanza. ¿Cómo ve el futuro de los jóvenes arroyanos? La verdad, y aunque ya voy estando en el grupo de los mayores, yo a diferencia de una gran mayoría de ellos, veo el futuro de la juventud arroyana muy esperanzadora. Al menos teniendo en cuenta su interés por la cultura, las tradiciones y la historia de su pueblo. Este verano, por ejemplo, cuando me invitó la Asociación Paisajes y Fiestas para que impartiera una conferencia sobre diversos aspectos de la historia arroyana, pensé que el "auditorio" iba a ser de "mayores". Cuando me encontré a un grupo de arroyanos, que salvo uno, todos podrían ser mis hijos, me llenó de orgullo y alegría por mi pueblo y su futuro. Creo que tenemos cantera. Por eso me gustaría nombrar a Isa, Dani, Juani, Verónica, Lorena, Miguel Ángel, Mari Ángeles, Mari Luz, Beatriz, Jorge, Diego, entre otros, y, por supuesto, Loli Higuero. ¿Cuál será su próxima publicación ya como cronista oficial de Arroyo de la Luz? Como ya adelanté en el discurso de nombramiento como cronista oficial de Arroyo, la "puesta de largo" será la publicación de un trabajo que repasa la historia de Arroyo del Puerco- de la Luz, a lo largo de todo el siglo XX. Avatares que llevan como hilo conductor la biografía de uno de nuestros arroyanos más ilustres y conocidos: Juan Ramos Aparicio. El libro que se presentará brevemente lleva por título 'Arroyo mi caro Arroyo. Juan Ramos Aparicio, un pueblo, un maestro, un poeta'.

Loli Higuero. 19/01/2015.-

(El Ateneo Cultural, agradece a Loli , esta entrevista a nuestro querido Vocal de história y Cronista de Arroyo de la Luz)

domingo, 21 de diciembre de 2014

RINCÓN POÉTICO


ENCINA
Cuanto sabes del mundo encina solitaria,
cuantas veces el sol alimentó tus ramas,
el viento cimbreando en las noches  oscuras
y la niebla llenando  de crises  las ausencias.
La cobardía del mundo se camufla entre sombras
y los sueños  perdidos arañan las entrañas,
el alma busca azul. Pero ya no lo encuentra,
 lo dejó una mañana alejarse   en el tiempo.
C.S.

martes, 16 de diciembre de 2014

HUBIERAN SIDO TUS OJOS






















HUBIERAN SIDO TUS OJOS
Era una tarde gris con lluvia de desprecios.
Sólo tus ojos hubieran sido la benda en mis heridas
pero pasé a tu lado y no me viste,
ni tan siquiera el viento te llevó mis rumores.
Era todo en mi alma un canto enamorado
y no me viste a causa de la niebla.
Mi niebla y la tuya, la niebla pudo ser la causa de tu pena;
y yo tímido, insensible y depravado,
no te dije te quiero aunque no me escucharas.
No te grité: ¡te quiero en la distancia y en la pena!
En la alegría toda de los hombres yo te amaba.
Era yo todo tuyo como la voz del viento en el armonio.
Y no te grite, mi vida, que te quiero.
Qué ingrata incertidumbre puso en duda tu amor.
Y pasabas, y mirabas, y yo también miraba
y guardaba en silencio el ardor de mis labios.
¡Cobarde!, y me llamé cobarde tantas veces
que aún me duele tanto, ese tiempo perdido.
La inepta timidez de los silencios
es a veces la pérdida de un mundo.

 Eladio Sanjuán

martes, 18 de noviembre de 2014

GALA DE ENTRGA DE PREMIOS DEL ATENEO

EL DÍA 21 DE NOVIEMBRE A LAS  19,30 EN CORRAL DE COMEDIAS TENDRÁ LUGAR LA GALA DE ENTREGA DE PREMIOS POETA, JUAN RAMOS. NO OS LO PERDÁIS.

domingo, 16 de noviembre de 2014

RINCÓN POÉTICO




       PAREJA DE ENAMORADOS



Tiene una voz de cascabel de plata.
Como una espiga dorada y esbelta
tiene ojos claros, de mirada atenta,
con la dulzura y  el  recato de Marta.

Regalo de los dioses, Dorotea
se siente a gusto como enamorada.
Un príncipe ha entrado en su morada.
Ella es como su Venus Citerea.

Como Telémaco es rubio y esbelto.
Con sus finos modales, delicados
y amorosos versos en su soneto

recita a corazón embargado,
pero exento de la melancolía.
Chiribita en sus ojos entregados.
   -  *  -
                Octubre, 2014

Alonso Ramos Espadero

viernes, 14 de noviembre de 2014

HISTORIA DE ARROYO: SUS PERSONAJES



ISTORIA DE ARROYO
NOTICIA DE Francisco Javier García Carrero / Doctor en Historia10/11/2014


Cuando en abril de 1931, y una vez que se celebraron las elecciones locales del día 12, se proclamó en toda España la Segunda República, uno de los apartados en el que los dirigentes políticos sabían que tenían que actuar con prontitud era en el educativo. Y es que, lo que se ha dado en llamar por algunos historiadores como "la República de los profesores" hizo de la educación uno de los ejes fundamentales de su actuación, convencidos, como estuvieron, que sólo un pueblo sólidamente formado era la garantía del progreso social y de la consolidación política del nuevo régimen republicano. Por consiguiente, urgía, como siempre señalaron, crear escuelas, pero apremiaba mucho más crear maestros para formar ciudadanos y no súbditos.

En 1931 Juan Ramos Aparicio ya había iniciado como alumno "libre" los estudios del magisterio en la Escuela Normal de Cáceres. Con anterioridad había cursado la enseñanza primaria en su pueblo de nacimiento con los docentes Manuel Andrada Ojalvo y, fundamentalmente, con el que él consideró siempre su "maestro ejemplar y apóstol de la escuela", Florencio García Rubio. Este último fue el que le inculcó la pasión por la cultura y por la enseñanza pública, entusiasmo y vocación que Juan ya no abandonó en ningún instante a lo largo de su dilatada existencia. García Rubio también fue el docente que le preparó para superar los estudios de bachillerato también "libre" en el instituto de Enseñanza Media de la capital cacereña.

Con la ayuda de su mentor, los estudios del futuro maestro arroyano continuaron dando sus buenos frutos durante los tres primeros años republicanos. Y es que a pesar de todos los cambios que el Estado español y la educación había experimentado en los últimos años, Juan Ramos tenía como meta concluir magisterio más pronto que tarde. Siempre tuvo muy claro que ser maestro era, y mucho más con el prestigio que la República estaba otorgando a la función del docente, un medio de ascenso social para las clases medias, como era la suya. Además, poseer el título de las Normales era de un enorme prestigio en una sociedad mayoritariamente analfabeta y que te capacitaba, de la misma forma, para el desempeño de una actividad laboral casi inmediata.

Todo el bagaje preparatorio concluyó en 1934. Por fin Juan Ramos Aparicio pudo mostrar con enorme orgullo a sus padres, Félix y Gregoria, el diploma que el Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora y en su nombre el ministro de Instrucción y Bellas Artes Filiberto Villalobos González, le otorgó y que le posibilitó para el ejercicio de una profesión que ya no le abandonó durante el resto de sus días. Un diploma del que se sintió muy satisfecho y que siempre estuvo enmarcado y colocado en un espacio importante de su domicilio. Se había hecho Maestro Nacional, todo un honor para él, su familia y para Arroyo, porque alcanzar el grado de maestro en aquella España estaba únicamente al alcance de las personas más cultas de la localidad, los intelectuales de los pueblos.

Con el título de maestro conseguido, muy pronto le llegó la oportunidad de mostrar su valía como docente. La administración educativa republicana le comunicó que su primer destino iba a ser una escuela como docente interino en un concejo asturiano. Debido a la lejanía del puesto de trabajo, este empleo dejó en su familia un poso de cierta tristeza, y más teniendo en cuenta la juventud de Juan Ramos, 20 años recién cumplidos.

Nada de lo anterior fue obstáculo para emprender el camino hasta su primera vacante como Maestro Nacional: Santa Eulalia de Oscos (Asturias), en el partido judicial de Castropol. Allí Juan se formó en los valores de la Escuela Unitaria. Un modelo de enseñanza que jamás olvidó ya que como a él le gustaba repetir "allí es donde se forja el temple del auténtico docente". Y no le faltaba razón con esta aseveración, ya que su primer destino le marcó con tal fuerza que ya, hasta su jubilación, el aula y la enseñanza de niños y adultos conformaron la única manera que conoció para ganarse la vida y sentirse plenamente realizado como persona.

El nombramiento de Juan está fechado el día 24 de octubre de 1935. Una jornada más tarde, y después de un viaje agotador, tomó posesión de la Escuela Mixta de Castro en Santa Eulalia con un sueldo anual de 3.000 pesetas. Se trataba de una zona de marcadísimo ambiente rural con una naturaleza virgen, una arquitectura típica muy bien conservada gracias al aislamiento geográfico y con unas gentes muy arraigadas a su tierra. La primera visión del pueblo no fue muy distinta a la que describieron otros maestros o maestras de primera enseñanza que llegaron a pueblos remotos españoles durante los últimos años de la década de los veinte o de los treinta del siglo pasado y que tan magníficamente describió Josefina Aldecoa en su Historia de una maestra.

Santa Eulalia, "Santalla", era un municipio de poca población, unos 1.600 habitantes y escasamente concentrados, aunque constituía el más rico en espacios naturales de los Oscos, una comarca colindante con las tierras gallegas de Lugo y compuesta de tres concejos, Villanueva de Oscos, San Martín de Oscos y Santa Eulalia de Oscos que fue a la postre el destino último del maestro arroyano. En definitiva, una tierra que a Juan, que llegaba de uno de las localidades más pobladas de la provincia cacereña y muy próxima a su capital, le pareció que se había detenido en el tiempo. Y es que la mayoría de las casas de Santa Eulalia eran hórreos de dos alturas. Unas viviendas de pizarra en los muros exteriores y tejados, y madera para vigas en ventanas y puertas. Únicamente la "Casa de A Pruida", residencia de la familia Bravo y Bermúdez, mantenía una clara distinción respecto al resto de las viviendas del vecindario.

La Escuela Unitaria Mixta de Santa Eulalia tenía una matrícula de unos cuarenta alumnos. Niños y niñas de diferentes edades, los mayores de unos 14 años y los más pequeños apenas alcanzaban los dos. A pesar de la integración que el maestro arroyano tuvo con esta escuela y con sus queridos niños, Juan sabía que con toda probabilidad no acabaría el curso escolar. Juan, como todos los mozos nacidos en 1915 había entrado en quinta para el servicio militar. Después del acto de talla que se celebró en Oscos y declarándole "soldado útil", y no sin graves problemas burocráticos vividos por su familia en Arroyo en relación con este asunto, Juan Ramos cesó en la escuela asturiana el 5 de mayo de 1936.

Poco después se inició la Guerra Civil y el proceso depurador que todos los maestros sufrieron sin excepción alguna. Juan vivió toda esta situación con gran zozobra. No en vano él era un Maestro de la República y que durante un curso académico ya había ejercido su docencia, y aunque creía que no tenía nada que temer, ignoraba fehacientemente si su comportamiento en algún momento había dado motivos para la sospecha por parte de alguna persona. No sería el primero que por motivos espurios habían entrado a formar parte de las listas "negras" del magisterio primario.

No obstante, y a pesar de sus creencias católicas, Juan Ramos fue objeto de depuración por las autoridades rebeldes cuando fue destinado a su segunda escuela en Belvís de Monroy. La principal acusación que ser vertió contra él fue la de mantener una gran amistad con otro maestro, Blas González Cid, que era abiertamente izquierdista. Por eso la Junta Técnica del Estado miró su caso con lupa ya que argumentaron que "podría estar contaminado". Nada de ello importó a Juan que continuó con su amistad con Blas, al igual que haría años más tarde con otros intelectuales a los que nadie quería acercarse durante los primeros años de posguerra, y debido a un pasado poco recomendable para las autoridades franquistas, Juan Luis Cordero Gómez y, especialmente, Pedro Caba Landa, al que defendió con denuedo desde el primer instante en que fue encarcelado, aunque esto ya es otra historia.