sábado, 25 de mayo de 2013

ENHORABUENA A JOSÉ MANUEL DÍEZ, POETA EXTREMEÑO.

El Jurado compuesto por  Luis García Montero,Jesús Munárriz, Benjamín Prado, Paco Castaño y Raquel Lanseros ha otorgado el XXVIII Premio de Poesía Hiperión a nuestro paisano el escritor extremeño José Manuel Díez ( nacido en Zafra, 1978), autor de La caja vacía (Madrid, Visor, 2006), que fue Premio de Poesía  Cáceres Patrimonio de la Humanidad.  El premio ha sido otrogado al poemario "Baile de máscaras".  José manuel Díez, pertenece al Grupo musical "El Desván del Duente", Grupo que también fue premiado. No conocemos la poesía de José Manuel, pero como entendemos que la poesía es: "el agua que riega el jardín del espíritu", pronto leeremos su libro.
Felicidades a nuestro paisano desde el Ateneo de Arroyo de la Luz.
Eladio San Juan, presidente del Ateneo.

martes, 21 de mayo de 2013

RINCÓN DEL POETA


















DEJADME ALMENOS UNA ESTRELLA


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La vida es una estrella con puntas infinitas

si las hago caminos tendré muchas opciones.

Si vuelvo a recordar mi vida en la campiña

mi amor será más grande latiendo en corazones.



Mi vida fue de niño: arroyos, robledales y encinas,

cigüeñas y milanos, rabilargos y halcones;

y el cielo se llenaba de perlas azulinas

y me cambiaba el alma con las cuatro estaciones.



Si la vida te agobia, vuelve al niño que eras

y verás como late tu corazón de nuevo.

Niega rotundamente, lo negativo y cierra,

esa voz que te nombra el nunca de la vida.

Repito que la vida es la estrella que alumbra

caminos invisibles, novísimos de tiempos.

Si uno de ellos se cierra, toma el otro siguiente

y verás que la vida no es la sombra del pozo

sino el alma que vuela camino del futuro.
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Eladio Sanjuán

martes, 14 de mayo de 2013

HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO

ARROYO Y SU POSICIONAMIENTO EN LA GUERRA DE SUCESIÓN A LA CORONA DE CASTILLA EN EL SIGLO XV


Por Francisco Javier García Carrero

Doctor en Historia



La actual Extremadura tuvo un especial protagonismo en el conflicto sucesorio que se desencadenó entre Juana “la Beltraneja” e Isabel I “la Católica” dado el carácter fronterizo de nuestra región. Además de esta particularidad, Extremadura era un territorio ampliamente señorializado, tres cuartas partes de su territorio estaba plagado de señoríos, por lo que la postura que la nobleza extremeña tomara en este conflicto sería decisivo para la suerte de la guerra luso-castellana.

El conflicto sucesorio que venía de antaño (Enrique IV y su hermano Alfonso), se agravó a partir de diciembre de 1474 debido al problema hereditario planteado a la muerte del rey de Castilla Enrique IV cuyo trono, vacante, se disputaron su hija Juana junto con su prometido el rey Alfonso V de Portugal y los príncipes Isabel y Fernando, futuros Reyes Católicos, que ya habían contraído matrimonio.

La futura reina católica contó en Extremadura con el apoyo, entre otros, de García Álvarez de Toledo, primer duque de Alba, marqués de Coria y señor de Granadilla; Fernando Álvarez de Toledo, I conde de Oropesa y señor de Jarandilla; y García de Herrera, señor de Talaván, Serrejón y Arroyo del Puerco.

García de Herrera se sumó con todas sus huestes al bando de Isabel desde el 27 de julio de 1472 cuando estableció capitulaciones matrimoniales para casar a su única hija, Blanca de Herrera, con Bernardino Fernández de Velasco, primogénito del segundo conde de Haro y heredero de una de las familias más poderosas de Castilla y uno de los más firmes puntales en los que se apoyó Isabel I en su lucha contra la pretendiente Juana. A partir de ese instante, García de Herrera entroncó con la más alta nobleza del reino castellano. Blanca aportó en esas capitulaciones, entre otras mercedes, un millón de maravedíes y Bernardino daba en arras seis mil florines de oro e hipotecando la villa de Cuenca de Campos (Valladolid).

Entre los partidarios de la princesa Juana en Extremadura se encontraba Diego López Pacheco, marqués de Villena y señor de Trujillo; Fernando de Monroy, señor de Belvís, Almaraz y Deleitosa; y Álvaro de Estúñiga, duque de Arévalo y conde de Plasencia. El apoyo de esta última ciudad a la hija de Enrique IV fue de tal intensidad que allí fue donde en 1475 Juana y Alfonso V contrajeron matrimonio y proclamados reyes de Castilla y León.

Después de diversas batallas entre los ejércitos de ambos contendientes en los que quedó plasmado una fortísima división entre los castellanos, y en los que “se despertó la codicia, creció la avaricia, cayó la justicia, se señoreó la fuerza y reinó la rapiña”, según podemos leer en algunas crónicas que recuperan este enfrentamiento, el conflicto concluyó definitivamente en 1479 cuando el Tratado de Alcaçovas reconoció a Isabel y Fernando en el trono de Castilla y otorgó a Portugal, como compensación, el control de una gran parte de los territorios del Atlántico que disputaba con el reino castellano. Por otro lado, la pretendiente Juana, derrotada, marchó a Portugal donde estuvo exiliada el resto de sus días, aunque siguió firmando toda su vida como “Yo, la reina”. Falleció en Lisboa en 1530.

La victoria de Isabel y Fernando conllevó, como no podía ser de otra forma, una serie de mercedes para la nobleza extremeña que le había apoyado en su lucha y, por ende, para los territorios que estos señores feudales poseían en señorío. No es baladí que fue a partir de la llegada de los Reyes Católicos al poder cuando Arroyo del Puerco comenzó un desarrollo artístico y urbanístico como hasta entonces nunca había conocido. Impulso que se incrementó en nuestra población cuando la hija de Blanca de Herrera y Bernardino Fernández de Velasco, Ana Herrera de Velasco, contrajo matrimonio con Alfonso Pimentel, V conde de Benavente.

Estas mercedes se tradujeron en la finalización de la iglesia de la Asunción, en la construcción del convento de San Francisco, la ermita de San Antón o en el inicio de las obras del palacio de los condes de Benavente, entre otras edificaciones que vieron la luz a lo largo del siglo XVI.

Es decir, la apuesta de la nobleza arroyana por el bando vencedor en la guerra civil castellana de finales del siglo XV nos cubrió de honores y rentas, e hizo de Arroyo del Puerco un municipio con señorío propio tal y como atestigua el Rollo de la Villa que está fechado en 1503. Arroyo del Puerco comenzó con un esplendor que nos situó como una de las principales villas extremeñas a lo largo de toda la modernidad y una buena parte de la contemporaneidad.
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Fco. Javier García Carrero.
Doctor en Historia.
Encargado de la Sección de Historía
de este Ateneo Cultural y Social
de Arroyo de la Luz.